Parejas

Las vivencias más calientes, sexo entre parejas viciosas.

Tamara y el tren

La luz de media tarde se iba diluyendo poco a poco y la dama serena, una mujer madura de pelo castaño y senos robustos, se mostraba inquieta. A su lado viajaba un joven estudiante, moreno, de ojos aceitunados y mirada profunda. Ella estaba en esa frontera justa y apetecible de cualquier señora cuyo declive se entrevé en las líneas rugosas de los ojos, o en el contorno del cuello, pero nunca en las maneras o en la propia sensualidad. Tenía pasión. Se sentía atraída por el muchacho, y había algo en su cuerpo que semejaba un volcán.

Ardía como las muchachas jóvenes. Como tantos viajeros que se cruzan por única vez en los trenes, Tamara había pegado su brazo junto al de Juan, simplemente para rozarle, para sentir el roce intenso de la piel sobre la piel.

Él andaba algo distraído en la lectura, medio aburrido, casi impotente frente a la lentitud de un tren que seguiría su inercia hasta bien llegada la mañana. Quedaba una noche que, para Tamara, se iba a hacer corta. Se encontraba a gusto junto a él, rozándole tibiamente, dejando que las horas pasaran, que el codo del chico, sin darse cuenta, fuera alcanzando zonas cada vez más prohibidas pero que, sin embargo, ella estaba dispuesta a entregar enteramente. Tenía un traje de chaqueta de verano corto, de suave tono pastel, muy fino al tacto y casi inexistente, probablemente impropio para una señora casada, tenía esto y tenía un cuerpo escondido que dejaba entrever sus formas deliberadamente, con cierto encanto erótico aún inadvertido por Juan.

Follando como animales

Hola amigos, este es mi primer relato así que espero que les guste. Soy de Argentina, tengo 30 años y me considero una persona muy sexual, no así sensual porque no tengo mucho arte para la seducción, pero una vez que me caliento me transformo y puedo ser la más guarra de las putas de la zona roja.

Les voy a hablar de mi mejor amigo. Una vez más entré en su oficina, como cada vez que lo hacía él me dirigía una sonrisa entre picarona e inocente que conseguía excitarme en el acto, la humedad en mi entrepierna era ya insoportable dado el calor reinante y las ganas que le tenía a este tipo desde hacía mucho tiempo.

Mi amigo, un hombre maduro de cincuenta años, alto, algo robusto y con unos ojazos celestes que encandilan. Estaba más que apetecible, además, un prometedor bulto en su entrepierna que nunca me fue indiferente, cada vez que podía dirigía mis ojos a esa maravilla oculta.

Puedo decir que conocía ese paquete en todas sus versiones excepto la de los pantalones de gimnasia, pijama o en calzoncillos, por lo demás, sabía como se le veía en jeans, en pantalones de vestir o en náuticos pinzados que lo hacían mucho más atractivo.

Con ganas de follarla a fondo

Una noche de verano, estábamos con mi novia a punto de irnos a bailar. Compramos algunos vinos y los tomamos, como para ir alegres al boliche. Romina (mi novia, tiene 21 años), no es de ponerse en pedo, pero ese día se lo propuse y aceptó. Antes de seguir, tengo que contarles, que las pocas veces que se emborrachó, tuvimos relaciones y ella actuaba como nunca, tenía actitudes de una verdadera puta.

Bueno, esa noche le dije que se vistiera con la ropa más sexy que tenga, y así lo hizo. Ella es morocha, mide 1, 62, lo mejor que tiene son sus increíbles tetas y su culo que resaltan ya que es muy flaca. Sus medidas son 98-63-95.

Cuando la vi vestida para salir no lo podía creer, pensé que no iba a aguantar mis ganas de cogerla. Tenia puesta una pollerita negra que de atrás, apenas le tapaba el culo y adelante tenia un tajo sobre la pierna derecha, que con un solo movimiento dejaba ver su tanga. Por suerte Romi es de usar bombachitas chiquitas, tipo hilo dental, y esa noche eligió una blanca que aparte de metérsele en el culo completamente, adelante era sueltita y dejaba ver sus vellos púbicos.

Y arriba se puso una remerita blanca, de esas escotadas y ajustadas que juntan las tetas y las dejan a un centímetro de la libertad. Encima se la puso sin corpiño y era semi transparente, por lo que la imaginación quedaba de lado. Prácticamente se le veía toda la teta. Algo que atrae la mirada de todos es su pezón, que se le marcaba y daban ganas de chuparlo. Y demás esta decir que se había maquillado muy bien y para completarla unos zapatos de taco alto.

En el boliche, ella bailaba de una manera muy sensual y ya me hablaba como una puta, se daba vuelta y con su culo se movía sobre mi pija y me decía:

-¿te gusta mi culito, papi, es tuyo me la vas meter después?.

Que Puta Soy

Hola, mi nombre es María, me dicen Mery, soy de Bs. As. , Argentina, tengo 25 años, y quiero compartir con ustedes mi historia, ya que no lo puedo compartir con ninguna de mis amigas porque me considerarían una puta (y lo soy).

En realidad con la única persona que lo puedo compartir es con Patricia de España, que la conocí por intermedio de esta página, y ella me incentivó a publicarlo.

Antes que nada quiero decirles que soy alta, y bastante normal, nada del otro mundo, pero soy muy sexy, y cuando quiero tengo esa pinta de traga pijas que a todos los hombres le gusta. Debuté muy jovencita, con mi novio de ese momento, la pasé muy bien, y desde ahí empecé a tener sexo con frecuencia, pero siempre en forma convencional y con mis novios del momento. El primer cambio lo tuve cuando hace 2 años me puse de novia con Leo. El me hizo conocer el sexo de verdad, a él fue al primer hombre que le chupé la pija, a lo que hoy soy adicta, el primer hombre que me hizo tener varios orgasmos seguidos, el primer hombre que me hizo el culo, y el primero por el que de sólo pensar en su pija me hace mojar. Como verán, no había motivo alguno para ser infiel, ni para dejar de ser la puta de mi novio para pasar a ser la puta del que se me cruzara.

Todo empezó en enero, nos fuimos de vacaciones con Leo, Coty y Rodrigo, una pareja amiga. La última noche Leo y Rodrigo empezaron a hinchar con ir al casino, cosa que ni yo ni Coty queríamos. La cuestión que discutimos con Leo y le dije que yo quería ir a tomar algo o bailar, pero que al casino no iba. En síntesis se terminaron yendo al casino, y quedamos en que nos pasaban a buscar a las 5:00 por un bar céntrico. No sé si por bronca o qué, me empecé a cambiar y elegí la ropa más provocativa que tenía, y partimos con Coty a un bar a tomar algo.

Copa va copa viene nos pusimos bastante alegres, y entre risotadas, nos fuimos a una Disco. Ahí la cosa no cambió mucho, ya estábamos bastante alegres, salvo que nos encontramos con 3 amigas de Coty. A la media hora estaba que me meaba de todo lo que había tomado. Le digo a Coty que iba al baño, si quería acompañarme. Al final se quedó bailando con las chicas y me fui sola. Llegando a la puerta del baño me encara un flaco, que ni lo vi, me dice 2 palabras, y de una me come la boca. Fue el mejor beso que me dieron en mi vida, pero como pensé que correspondía de una novia, lo empujé y me metí al baño. No se por qué, pero cuando salí del baño lo vi de nuevo frente al baño. Era grandote, no era carilindo tenía una pinta de macho bárbara. Entre esto y el recuerdo del beso que me había dado antes me mojé en un segundo.

Todo fué por el video casero

No sé de dónde salió tu inquietud por saber a estas alturas qué sucedió entre Edgar y yo, hace ya tantos años, ¿tal vez por mi comentario de que era un golfo? ¿No te parece más lógico que este comentario se debiera a que vi como trataba a mi amiga? ¿Por qué te preocupa tanto? ¿Cuáles son tus razones?

Mi vecina Elena

Luego del primer encuentro con mi vecina, la cual se me olvidó describirla y su nombre, les diré que, para sus 42 años, el nombre de ella es Elena, tiene un culito bien durito aun, con unas caderas bastantes anchas las cuales vuelve loco a uno, y unos pechos bastantes grandes de contextura esbelta, es difícil de creer que tenga esa edad, pero se mantiene muy cogible.

Encuentro entre excompañeros de clase

Hola mi nombre es Glenda, y actualmente soy bibliotecaria. Tan recientemente como este fin de semana, después de varios años sin vernos, nos encontramos tres amigos míos Francisco, Hugo, y Luis. Teníamos varios años sin llegar a vernos y eso que vivimos en la misma ciudad. Al igual que a ellos, a mí también se me consideraba un gusano de biblioteca.

Tamara, una experiencia única

Cuando alguien quiere recordar la mejor experiencia sexual de su vida (esto es, “la” experiencia), normalmente atesora al menos una. Claro que hay privilegiados que pueden presumir de dos, tres o más, pero ya se sabe que siempre hay quien destaca sobre el resto. También hay quien por desgracia no tiene nada que contar al respecto, pero sabemos que los extremos se equilibran por la media.

Mi vecina Paula

Hola a todos los lectores de videoscaseros.es, le voy a contar una de algunas andanzas que he tenido a través de mi no larga vida sexual, pero llena de momentos bastante calientes, les voy a contar de Paula, ella era una vecina mía más jovencita que yo, Pau para llamarle de cariño era una chica de 18 bien cumpliditos años ya descollaba desde más chica la bomba que sería cuando más grande porque si

Deje de ser una puta virgen

Soy Ana y tengo 22 años y os voy a contar lo que me está sucediendo. Pero antes os voy a situar un poco. Hace como dos años pintaron el local donde trabajo y entre los pintores había un hombre de unos 55 años el cual me miraba siempre con cara lasciva y me desnudaba con la mirada, a mi siempre me ha gustado fantasear con hombres mayores y imaginar que entregaba mi virginidad a un hombre experto.

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