Intercambios

Los placeres más deseados, intercambios de parejas y folladas salvajes.

Morbo en la discoteca

Hola a todos los lectores. En primer lugar os diré que somos una pareja de Madrid, estamos en la treintena y aunque nos gusta salir de fiesta no lo hacemos mucho por razones laborales y familiares. Ella mide 1,70, pelo largo rojizo, ojos verdes, carita de picarona, tiene una 95 de pecho, y aunque tiene unos kilitos de más por sus dos embarazos, sigue siendo una mujer muy apetecible, con su buen culazo. A mí desde hace tiempo me ha gustado fantasear con verla follada por otro tío, tía, pareja o incluso dentro de una orgía. Cualquier variante en cuanto al sexo con ella me pone a mil.

Cuando esto se lo comentaba en la cama, ella me seguía el juego, pero luego en frío no se decidía. Una de las fantasías que la solía comentar mientras follábamos era la de como la seducían una noche de fiesta en alguna discoteca de las que frecuentábamos y esa idea parecía ponerla de lo más cachonda, pero lo que la ponía sobre todo es que no fuera planeado. Por lo que me puse a pensar en la manera de hacerla realidad.

Entonces me decidí a buscar por chat de sexo o por la página de contacto de esta web a ese chico que pudiera hacer realidad mi plan. Tras mucho buscar, me decidí por uno que parecía cumplir los requisitos de mi búsqueda. Tenía 23 años, era alto, tenía buen cuerpo, una buena polla y para más vivía solo. Lo que me gustó es que él mismo planeó todo a la perfección conmigo y se le veía muy imaginativo y morboso, por lo que todo parecía que podía ser perfecto para mi plan.

Apuesta en el póquer

Recuerdo aquella noche como si fuera ahora mismo, nunca olvidaré aquella situación que quedo atrapada en mi mente. Susana y yo nos casamos hace 5 años y llevamos una vida normal, nos gustaba mucho salir a cenar y bailar. Aunque últimamente nuestros gustos están cambiando y preferimos sitios más tranquilos. En el aspecto sexual éramos una pareja normal, aunque desde aquella noche todo ha cambiado. Susana siempre ha soñado con ir a grandes fiestas y banquetes, vestida con magníficos trajes de noche. No siempre tenemos la ocasión de hacerlo, pero en el verano pasado decidimos darnos un pequeño lujo y hacer un crucero por el Mediterráneo.
El barco era impresionante, a todo lujo y Susana estaba encantada porque al bajar a cenar todo el mundo iba de gala. En las mesas, que eran de 6 personas, nos tocaba cenar siempre con las mismas caras, un matrimonio aburrido que nunca decía nada interesante y una pareja muy divertida con la cual empezamos a hacer amistad. Ellos eran de Madrid y cada noche después de cenar se iban al casino a jugarse unas pesetillas. Esas “pesetillas” podían llegar a ser 100 ó 200 mil, algo totalmente lejos de nuestras posibilidades. Nosotros nos gastábamos lo mínimo posible y mirábamos alucinados como jugaban en la ruleta algo que para nosotros parecía una millonada. Esa misma noche nos contaron que habían recibido una suculenta herencia y que tenían un presupuesto de varios millones para las vacaciones, siendo su objetivo gastarse una buena cantidad de dinero, sin importarles perder o ganar.

Nuestra amistad con ellos se fue haciendo cada vez mayor hasta que una noche nos ofrecieron su dinero para jugar, en total querían que nos gastáramos 300.000 pta en lo que quisiéramos y allí empezó todo. La primera noche ganamos a la ruleta y casi duplicamos la cantidad, pero en las sucesivas noches fuimos perdiendo dinero hasta que llego la última noche en el barco. En el casino ya nos conocían y nos dijeron que esa noche se celebraba una partida especial de póquer, donde solo asistían los jugadores y sus parejas, si así lo deseaban, para evitar mirones. Yo siempre había soñado con jugar una partida de este tipo, como en las películas, estilo Paul Newman, y acepté. Total, solo nos quedaban 100.000 pesetas y había que pasárselo bien.

Cornudo en el crucero

Hola cachondos, me imagino que estaréis con una mano en el ratón y con la otra en la polla a punto de reventar de tanto porno como estáis viendo. Me llamo Teo, tengo 48 años y como dice mi mujer tengo un buen cuerpo para mi edad pero poca polla para una zorra como ella, mi mujer se llama Cris, tiene 37 años y de siempre ha sido muy golfilla y más desde que se puso tetas de silicona, una 120 de talla nada menos, si ya antes tenía fama de golfilla (en el instituto se folló a medio instituto,) ella es morocha, mide 168cm y 60kg de puro vicio, de hecho a mí me la presentaron dos amigos que por entonces se la cepillaban, luego nos enamoramos y demás.

Este verano hicimos un crucero e íbamos con ganas de que fuera super caliente, nada más llegar al barco la tiré encima de la cama y le metí la polla de un golpe.

-Uhh cabrón, que caliente estás, uhhh, joder me estás poniendo a mil, uhh. -Toma zorra que estoy supercaliente, uhh, que buena estás hijaputa, toma polla en todo el coño. -Uhh, que gusto uhhh. -Agghhhh, no aguanto más toma leche puta. -Serás maricón si te has corrido ya y yo ni había empezado a disfrutar, vamos polla enana límpiame el coño de leche con tu lengua. -Si putilla lo que tú me mandes.

-Serás cabrón con lo caliente que me estabas poniendo y te corres.-Lo siento cariño, le dije. -Calla y sigue comiéndome el coño que eso lo haces de puta madre, uhhh, agggaa. -No creas que con esta comida de coño tengo bastante yo creo que en este barco te van a crecer los cuernos.

Nos dimos una ducha y mientras ella se terminaba de preparar que le cuesta horas en fin ya sabes lo típico más en una mujer como ella que le gusta ir super provocativa. Estaba yo tomando un gin tonic en la barra cuando la veo que llega, estaba espectacular como la miraban todos los tíos y todas las mujeres también, llevaba a un vestido super cortito con un escote exagerado que le marcaban sus tetazas con los pezones supertiesos y la espalda descubierta casi hasta su duro trasero.

En la clínica privada

Primero que nada, me presento de nuevo, díganme Audrey si quieren, es un seudónimo. Me describo a mí misma, la gente dice que tengo buen cuerpo y lo acepto, soy rubia, con ojos azules y labios carnosos.

Mis pechos son medianos, acercándose más a grandes, y mi trasero es un objeto de deseo. He vivido sola los últimos 3 años, lo cual me ha dado tiempo de fantasear de muchas cosas. El relato que escribiré ahora es ficticio, igual que los personajes y las situaciones.

Durante cierto tiempo, trabajé como asistente de consultorio en una clínica privada, aunque el trabajo era fastidioso, por estar sentada todo el día, casi sin descanso viendo gente enferma, además de que contagiarse era algo fácil. Lo único que disfrutaba de ese trabajo era que el doctor me trataba muy bien; en ciertas ocasiones lo había descubierto mirando el amplio escote que tenía mi bata. Casi nunca usaba nada abajo, por el calor.

Bueno, un día, el doctor me llamó a su consultorio, al cruzar la puerta, noté como sus ojos se encajaban inmediatamente en mis pechos, desvió la mirada inmediatamente y me invitó a tomar asiento. Después de una corta conversación, me invitó a cenar con su esposa a su casa, en 2 días, yo acepté encantada, le dije que me presentaría ahí. Los dos nos levantamos al mismo tiempo y salimos del consultorio. Se ofreció a llevarme, pero le dije que no, que prefería caminar, además de que sólo lo hacía desviarse más.

Ya camino a casa no podía evitar dejar de pensar en el doctor, en la manera en que siempre me veía, y más aún, ahora no podía creer que estaría en su casa dentro de 2 días, quizá debía estar preparada… no, solo ilusiones, recordé que era casado y su esposa estaría ahí. En fin, ya en la esquina de mi casa, cerca de un parque, un sujeto salió con una navaja, y me la puso en el cuello, diciéndome que no hiciera ruido, y que caminara con naturalidad hacia el parque.

Mi vecino me dejó a su mujer

He de reconocer que me siempre me había excitado la idea de formar un trío, con dos mujeres o una pareja hombre / mujer (mis gustos son heterosexuales, pero no me importaba la idea de que fuéramos dos hombres para una misma mujer).

Acampada en la costa

La siguiente historia aconteció en agosto del año pasado, mi mujer y yo fuimos a la costa de levante a pasar unos días en la costa de acampada recordando aquellos tiempos en los que éramos aun novios y nos gustaba acampar. Como ahora ya no está permitida la acampada libre fuimos a un camping cercando a la playa, más bien a una hermosa cala situada a excasos metros.

Algo realmente fuerte

Hola, ¿cómo están? Espero que muy bien. Quería hacerles saber de una experiencia realmente muy fuerte que me pasó y que creo que sería placentero para mi contarla y para ustedes leerla. Ojalá no los decepcione.

Atención personal

He leído esta página y me parece muy interesante. Quisiera contar una vivencia que me ocurrió hace varios días. No soy precisamente un literato o escritor de tal suerte, que relataré en función del recuerdo que mantengo de esta experiencia inédita, al menos para mí, pues nunca la habia vivido en mis 31 años de vida.

Cinco días en la playa

Primer día

Me encanto compartir a mi esposa

Hola amigos, este relato es 100% real y lo estoy escribiendo a unos días después de haber hecho realidad una de las fantasías que compartimos durante mucho tiempo mi esposa y yo. Después de llevar un matrimonio de más de 20 años llevamos a cabo una fantasía que ya vivía en nuestras mentes por varios años, aproximadamente 5 años.

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