Mi marido y mi tigre
Hola a todos mis amigos y a los que son nuevos, me presento, me llamo Dennisse, soy una trans, pasiva, me encanta tener amigos. Les contaré algo que me pasó hace poco.
Hace tiempo había tenido una fantasía, fue al ver una película porno, en donde dos hombres hacían gozar a una chica. Tuve la idea de pensar si yo sería capaz de estar en esa situación, con dos hombres, y si disfrutaría tanto como gozo cuando estoy con mi marido en la cama, esa idea rondaba mi mente, hasta que un día se lo comenté a él, claro que no le gustó, pero de tanto que molestaba yo, él accedió, pero no estaba convencido.
El día llegó, contacté a un amigo que me gustaba, pero eso no lo sabía mi marido, sólo le dije que lo busqué en esos anuncios. Llegó mi amigo, él es un tigre, mi marido y yo salimos a recibirlo, ya para esto mi marido estaba dispuesto a todo lo que pase, yo ya había hablado con él de todo lo que íbamos a gozar de esta aventura, y además que él era mi único amor, que es mi marido y que no lo voy a dejar nunca.
Estaba vestida con un short de blue jeans, cachetero, tenía mi hilo azul, y una blusita. Al entrar saludamos, yo sólo le di la mano a Tigre, mi marido me dice: “Que pasó nena, así se saluda a la visita”, entonces le di un beso en la mejilla, mi marido replicó: “mami póngale emoción para que estemos bien, venga como me saluda cuando me ve a la semana”, entonces mi marido me tomó en sus brazos, me besó con cariño y placer, sus manos jugaban por mi cintura las llevó hasta mis nalgas, y me acariciaba las tapitas de mi trasero, metía los dedos por los filos, en un momento me excité rápido, “ahora si nena, saluda al invitado”, saludé con un beso rico a mi tigre, él también empezó a meter sus manos en mi trasero, me acariciaba las nalgas, en ese momento ya perdí cualquier miedo o duda que tenía.
Nos fuimos a la sala, y mi marido ya estaba excitado, me preguntó: “¿mami lo vamos hacer como lo hacemos nosotros sin miedo?” “Si papi con todo y para todo esta tarde”. Me abrazó, besó, sacó la blusa y mis tetitas quedaron al aire, las empezó a mamar, despacio jugaba con su lengua en mis pezones, yo empecé a gemir de placer.
-Mmmmm, aaaahhh, si rico, se siente bien, mmmmm, sigue.
El pasaba de un pezón a otro, yo sentía rico esa mamada de tetas, tigre sentado veía la escena, luego bajó por mi vientre, yo me derretía con esa su lengua que estaba tocando mi cuerpo, luego subió a mi cuello y me besaba, me giró y empezó a besarme la nuca, yo alcé la mirada y tigre me veía de una forma rica, le tiré un beso volado, arqueaba mi cuerpo y rozaba mi nalga a la rica verga de mi marido, luego él se sentó y me dice siga allá, caminé hacia mi tigre, él se levantó y me recibió con un beso, me besaba el cuello, bajó a mis tetitas, yo empecé a gemir.
-Aahhh, mmmm, si papi sigue, rico, mmmm. Me dio la vuelta, ahora al que veía era a mi marido, con una sonrisa pícara, le lancé un beso, tigre me abrazaba, me empezó a sacar mi short, bajó por mi espalda, yo empinaba mi nalga, cuando de repente empezó a lamer mis nalgas, comencé a gemir más.
- Mmmmmmm, aaahhhh, si, ooohhh, mmmm, rico. Luego cuando hizo a un lado mi hilo, y empezó a rondar su lengua mi huequito. – Mmmmmm, si, mmmm, rico, come por favor, mmmmm.Empezó a pasar su lengua de ahí me lamió mi culito. – Aaaaayyyy, si rico, mmmmm, ahh, mmmm.
Me empecé a derretir. Mi marido se dio cuenta lo que estaba disfrutando, y me dice:
-Quieres tragar verga mi perrita, ahora tienes dos.
Me dirigí a mi marido, y le quité el pantalón, su verga estaba bien rica, dura como punta de acero, me la comí rápidamente toda, luego me retiró la cabeza, y de repente sentí un azote en mi cara con su verga.
-Quieta perra, ya le he enseñado como tiene que comer mi verga. Se dirigió a tigre y le dice: -Si acaso se porta mal la azotas con la verga para que no se ponga malcriada esta perra.
Empecé a mamar como lo sé hacer, despacio, primero oliendo el aroma de macho que sale de la verga parada de un hombre arrecho.
-Mmmmm, rico papi, mmmm. Luego probando con mi lengua desde las bolas hasta la punta de la cabecita de la rica verga. -Mmmmm, ahhh, mmm, si, mmmmm. Inmediatamente me como la cabeza de la verga sólo la punta. -Mmmmmm. En seguida me como otro poco, respiro. -Aahhhh, mmmmm y sigo hasta que ya tengo toda la verga en mi boca. -Mmmmmm y ahí si empiezo como loca a mamar.-Mmmmmm, ahhhh, mmm, ahhh. La dejo bien babeada para que pueda entrar con facilidad, queda lubricada.
Me cambié a Tigre, le saqué los pantalones, hice lo mismo, me lancé como perra hambrienta sobre su rica verga, y también recibí un azote de verga, me sentía dichosa, ser castigada en un sólo día por dos vergas. Hice lo mismo al mamar su rica verga. -Mmmm, rico, mmm, si, ahhh. Mi marido me dio una nalgada en mi trasero.
-Con la boca llena no se habla mi putita.
Mientras tanto, mi tigre estaba sentado en el mueble, yo de rodillas mamando su rica verga, mi marido atrás, cuando dice:-Déjenme preparar este culo para la culeada, y lo empieza a mamar.
-Mmmmm, si, mmmm, ahhhh, si rico.
Era la perra más puta en ese momento, mi marido mamándome el culo, mojándolo para recibir verga, y yo mamando la verga de mi tigre preparándolo para que me rompa el culo, era una rica sensación, luego mi marido me dice:
- A ver mi perra, póngase en la posición con la cabeza para acá para que tigre haga los honores.
Mi marido me ha entrenado a punta de rica verga, y yo obedecí como buena perra, me coloqué en cuatro con mis tetitas en la alfombra y mis manos abriendo mi culito, me tuvieron un rato en esa posición sin hacer nada, cuando empecé a derretirme, mi marido dice:
-Miren esta perra está bien arrecha, está acabando sola, y el culo se está mojando solo. Me sostiene por los hombros y dice: -Ahora rómpele el culo. -Si quiero verga. Por favor rómpeme el culo, llénenme de verga por todos lados.
Al mismo tiempo como que se hubieran puesto de acuerdo fueron entrando las dos vergas, la de mi marido en mi boca y la de mi tigre en mi culo.
-Mmmm, si, mmmm, ahhh, mmmm.
No podía hablar de lo rico porque la verga en la boca no me dejaba gritar, pero era la puta más rica en ese momento, tanta verga para mí sola. Luego empezaron el movimiento, era rico sentirse así bien culeada por dos ricas vergas, luego de un buen rato de estar siendo penetrada.
-Perra aprieta la boca y el culo que vamos a sacar las vergas.
Obedecí, apreté mis labios alrededor de la verga de mi marido y mi culo lo apretaba y sentía la verga de mi tigre, cuando empezaron los dos a sacar sus vergas, la primera en salir fue la de mi marido, hizo un lindo sonido como de beso cuando salió de mis labios, y la verga de mi tigre al salir de mi culo, sonó como que salía del agua, era mi culo que estaba mojado.
-Perra date la vuelta, posición otra vez.
Ahora cambiaron las vergas, fue igual de rico, yo era una puta incontrolable, cuando mi marido me dice: -Yo termino primero en tu culo mi puta. No solté la verga de mi tigre de mi boca, más bien más la apretaba, mi marido dijo: -Listo perra, ahí va toma leche. Sentí que él sacó su verga hasta la punta y empezó a acabar, sabía que significaba que me acabara así, al filo de la entrada de mi culito, luego se acostó y yo me puse en 69 sobre él le dije a tigre: -Espera un poco papi, déjame que me haga tomar la leche que sale de mi culo.
Empecé a limpiar con mi lengua la verga de mi marido, mientras él mamaba mi culo, luego pujé un poquito y la leche empezó a brotar de mi culo, mi marido estaba con su boca ahí listo para no dejar que se desperdicie la leche, me succionó un poco más, luego se paró y me dio un rico beso y me pasó toda la leche a mi boca.
-Es que ella, mi puta, es adicta a la leche.
Me lancé sobre la verga de tigre, necesitaba más leche de macho, él también estaba listo para descargar la leche, cuando se vino en mi boca era tan rico, leche fresca recién salida de la verga y gracias a mi esfuerzo, la exprimí, me di vuelta y le ofrecí mi culo, él me la metió un momento aún erecta y sentía como disfrutábamos los tres.
El resto otro día lo escribiré, espero les haya gustado.
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