Morbo en la discoteca

Hola a todos los lectores. En primer lugar os diré que somos una pareja de Madrid, estamos en la treintena y aunque nos gusta salir de fiesta no lo hacemos mucho por razones laborales y familiares. Ella mide 1,70, pelo largo rojizo, ojos verdes, carita de picarona, tiene una 95 de pecho, y aunque tiene unos kilitos de más por sus dos embarazos, sigue siendo una mujer muy apetecible, con su buen culazo. A mí desde hace tiempo me ha gustado fantasear con verla follada por otro tío, tía, pareja o incluso dentro de una orgía. Cualquier variante en cuanto al sexo con ella me pone a mil.

Cuando esto se lo comentaba en la cama, ella me seguía el juego, pero luego en frío no se decidía. Una de las fantasías que la solía comentar mientras follábamos era la de como la seducían una noche de fiesta en alguna discoteca de las que frecuentábamos y esa idea parecía ponerla de lo más cachonda, pero lo que la ponía sobre todo es que no fuera planeado. Por lo que me puse a pensar en la manera de hacerla realidad.

Entonces me decidí a buscar por chat de sexo o por la página de contacto de esta web a ese chico que pudiera hacer realidad mi plan. Tras mucho buscar, me decidí por uno que parecía cumplir los requisitos de mi búsqueda. Tenía 23 años, era alto, tenía buen cuerpo, una buena polla y para más vivía solo. Lo que me gustó es que él mismo planeó todo a la perfección conmigo y se le veía muy imaginativo y morboso, por lo que todo parecía que podía ser perfecto para mi plan.

Tras conversar unos días y tener bien atado el plan, tras vernos por fotos y ver que ella le ponía cachondo, decidimos llevar a cabo nuestro plan. Quedamos un sábado en una discoteca del centro de Madrid, donde ponen música house y el público es mayoritariamente gay, me pareció el sitio perfecto, ya que la gente en estas discotecas no se asusta de nada. Quedamos en un sitio donde fuera fácil localizarnos sobre las 2 de la madrugada.

Yo esa noche la pedí que se pusiera muy sexy y como era verano el tiempo acompañaba. Cuando la vi salir de arreglarse me quedé alucinado. Llevaba un vestido de tirantes blanco que acababa en una súper minifalda con la que a poco que se inclinara se la podía ver el culo, la dejaba la espalda al aire y tenía un escotazo que la marcaba perfectamente sus pechos. Para rematar llevaba unas sandalias de tacón que la hacían unas piernas de infarto.

Después de acomodarme la polla por el empalme producido, nos decidimos a irnos antes de que me arrepintiera y me la acabara follando allí mismo. La llevé a un restaurante donde estuvimos regando la buena cena con vino, estuvimos charlando de temas varios entre los que yo fui introduciendo el tema sexual, después de la cena nos bebimos unos chupitos por cuenta de la casa y decidimos irnos a alguna discoteca donde hubiera música house, ya que nos encanta.

Cuando llegamos allí serían la 1 de la madrugada, pedimos unas copas y nos situamos en la zona donde a las 2 debería aparecer mi cómplice. Allí estuvimos bailando, bebiendo, riendo, besándonos y magreándonos todo el rato. A ella se la notaba cada vez más cachonda, no está muy acostumbrada a beber y eso la sube la temperatura rápido. Cuando me quise dar cuenta ya tenía frente a mi a mi cómplice, tal como planeamos, él bailaba y la miraba con picardía, se la comía con los ojos. Yo empecé a decirle mientras la besaba y la tocaba, mira ese chico como te mira, te está comiendo con la mirada… y ella se reía y me decía, será que mira a otra, hasta que se hizo más evidente que la miraba a ella, me fijé que ella también le sonreía y le miraba como si le gustara.

Yo la iba picando, le decía que estaba poniendo cachondo al chico como me tenía cachondo a mí, que estaba para follársela allí mismo, que estaría bien que se liara con el chico y lo calentara, que me ponía mucho la situación, quería que fuera la reina de la noche. Ella me decía riéndose que estaba loco, pero en sus besos cada vez la notaba más cachonda, además yo la metía mano sin ninguna discreción y ella a mí. Tal como planeé con el chico, cuando ya la noté receptiva la dije que tenía que ir al baño y dada la cola que había seguramente tardaría un poco y así me marché para que él se acercara a presentarse.

Estuve ausente unos 10 minutos y cuando volví los vi charlando muy amigablemente. Al llegar me dijo ella, mira cariño este es Hugo, está solo porque sus amigos son unos aburridos y se han ido y es bastante simpático, yo me presenté y le dije, pues si estás solo quédate con nosotros que también estamos solos y así empezó a hacerse realidad nuestro plan. Estuvimos charlando, riendo y bebiendo y parecía que había mucho feeling entre los tres.

Mientras bailábamos, él de manera natural la agarraba de la cintura, se pegaba mucho a ella para hablarle al oído, se notaba que la iba rozando cada vez más y yo la iba provocando, la metía mano, la besaba intensamente. Estábamos muy cachondos ya todos y se notaba bastante. Así que pasé a la segunda parte del plan y me volví a ausentar para ir al baño y así dejarlos solos.

Esta vez me puse al otro lado de la pista desde donde podía observarles sin que me vieran. El se acercaba mucho, la agarraba, y la iba sobando cada vez más, hasta que de pronto vi como se besaban. Ufff…que escalofrío me recorrió todo el cuerpo, produciéndome un empalme casi instantáneo, la manera de besarse y de magrearse era todo un espectáculo, él metía sus manos bajo la mini y la tocaba sin reparo.

A estas alturas ya estaba todo listo para follarla. Estuve observando bastante rato como se comían la boca y se tocaban sin parar, parecía que estaban solo ellos en la disco, no se cortaban un pelo. Así que me acerqué y les dije, que tal si seguimos la fiesta en otro sitio y ambos me dijeron que si, casi a la vez.

El dijo que vivía solo y que podíamos tomar algo en su casa, así que nos encaminamos hacia allí. Por el camino me costó concentrarme en la conducción, ya que iban los dos detrás devorándose.

Al llegar a su casa, el chico puso música, sirvió unas copas, y el puso un DVD donde salían varios tíos con una tía. Mi chica sentada con la falda a la cintura sin ningún pudor, declaraba con su mirada las ganas de ser follada.

El se acercó y comenzó a besarla, le fue metiendo mano hasta casi arrancarle el vestido. Yo mientras en un sofá pequeño observaba la increíble escena.

La abrió de piernas y apoyando una pierna en cada hombro, comenzó a hacerle una comida de coño impresionante, ella tenía los ojos en blanco y gemía sin parar. Así estuvieron un rato en el cual yo me desnudé y me hice una paja con la que acabé corriéndome.

Cuando volví de asearme, habían cambiado de postura y era ella quien le chupaba la polla como si se le fuera a gastar. Yo viendo esto estaba cachondisimo, así que me acerqué por detrás y empecé a comerle el coño, así estuvimos un rato hasta que ella pidió casi a gritos que la folláramos, que estaba muy cachonda.

Cambiamos y ahora fue a mí al que se la estaba chupando, yo pensaba que me la iba a vaciar entera. El se puso detrás y se la clavó de golpe, ella dio un respingo y gritó de placer, comenzaron a moverse rítmicamente ambos y yo con esto acabé corriéndome en su boca.

Así estuvieron largo rato, con ella a cuatro patas recibiendo aquella polla, que parecía llegarle a las entrañas. Ambos acabaron corriéndose y tras un breve descanso, ella se montó encima de mi y comenzó a cabalgar de una manera casi furiosa, con muchas ganas.

En eso estábamos cuando él se acercó por detrás y tras ensalivarle bien el culo se la fue clavando poco a poco y al unísono la hicimos una doble penetración de ensueño.

Así y bien compenetrados la follamos hasta acabar corriéndonos primero ella y después nosotros dos. Estuvimos follando en varias posturas hasta las 10 de la mañana, fue una fiesta sexual por todo lo alto entre los tres.

Nos corrimos varias veces y cada vez en una zona de su cuerpo, incluyendo su boca y cara. Es una noche que jamás olvidaremos.

Espero poder contaros más historias como esta próximamente.