Mi vecina Paula

Hola a todos los lectores de videoscaseros.es, le voy a contar una de algunas andanzas que he tenido a través de mi no larga vida sexual, pero llena de momentos bastante calientes, les voy a contar de Paula, ella era una vecina mía más jovencita que yo, Pau para llamarle de cariño era una chica de 18 bien cumpliditos años ya descollaba desde más chica la bomba que sería cuando más grande porque siempre tuvo unas piernas y un culito muy bonitos, yo tenía ya 23.

Soy amigo de su hermano Jorge de la misma edad que yo, por ende tenía libre acceso a su casa a cualquier hora (decente) que se me ocurriera apersonarme con el pretexto de hacer cualquier cosa con mi amigo, tareas (estábamos en último grado de la universidad), ver tele, oír música o simplemente tomar una cerveza en el jardín de su casa.

Paula era un tiro, con sus 1.65 de estatura, unos 56 ó 57 kilitos pues era delgada, unas tetas del tamaño de una toronja mediana duras y desafiantes pues en su menudo talle lucían grandes, una cinturita que muchas estrellitas de Tv realmente envidiarían, y como les he contado un culito y unas piernas de locura que sin pena dentro de su casa lucía al andar en short, nikers o falditas muy cortas, tenía mucha confianza conmigo, pues éramos casi como hermanos.

Para no hacerles el cuento largo, habrá que decir que un día que yo sabía que Jorge no estaría en casa pues tenía clases de recuperación del último grado de la universidad me presenté en la casa y Paula me dijo que mi cuate no estaba a lo cual puse cara de decepción y frustración haciéndome tonto pues yo sabía que no estaba a lo cual me dijo con su cara toda tierna: -Pero pasa, mi mamá no está y Jorge no creo que tarde, ya tiene rato que salió. Jorge no regresaría a casa antes de las dos y eran cerca de las once de la mañana y sabiendo que Jorge seguro tendría algún plan con alguna de su clase, entré y me acomodé en la sala, al sentir un poco de sed me dirigí al refrigerador y busqué una cerveza, no la encontré le pregunté a Paula por las cervezas y me dijo que esperara, ella estaba haciendo quehaceres vestía muy niña con un short chiquito donde a penas y cabía su gran culito y se entallaba todo delante una franelita muy fresca que apenas y le llegaba al ombligo y tenis sin calcetas, era un monumento.

Regresó del traspatio y me dio cinco cervezas, me dijo: -toma la tuya y las demás mételas al congelador, hice lo que me pidió y me quedé recargado en el refri viéndola mientras sorbía mi cerveza, ella volteó su carita y me dijo: -¿Qué ves?, a lo que le contesté: -Nada, solo te observo lavar la vajilla, ella no creyendo lo que había dicho me tiró una directa -¿Y qué lavo los trastes con el trasero?, me sonreí y me sonrojé un poco pues me había pillado con los ojos clavados en su trasero, no me pude hacer de lado y simplemente le contesté: -bueno es que con semejante trasero quien se puede concentrar en otra cosa, ella se sonrío y me tiró agua y jabón que tenía en sus manos mientras me decía: - ¡eres un cabrón depravado!, ya te pareces a mi hermano, amigos tenían que ser, se la reviré de inmediato -pues te ha de gustar mucho que te estemos viendo porque te vale como andes vestida te pavoneas delante de nosotros, Paula con una sonrisa pícara me volteó a ver y me dijo: -me encanta ver la cara de idiotas que ponen cuando me ven -eres una cabrona- acerté a decir. Me salí de la cocina y no tardé en acomodarme en un sillón cuando ella aparece en la sala y me dice: -¿Te gustan? y sin más se levanta la franelita y me enseña sus lindas tetas, yo creo haber puesto verdaderamente cara de idiota pues ella se sonrío con una sonora carcajada y me dijo: -si las quieres son tuyas, con una condición a lo que respondí: -¿Cuál? Ella sin pena acotó: -que sea yo quien lleve la situación y tú no metas las manos.

Me llenó de morbo imaginar como podría ser aquello, ¡dominado por una niña de 18 años!, acepté y me tomó de la mano y subimos a su habitación, cerró la puerta con llave y me dijo con autoridad: -desnúdate y acuéstate en mi cama.

Obedecí pronto y ya acostado ella me volvió a hacer la aclaración: -nada de manos, ¿ok? - asentí con la cabeza.

Acto seguido ella se paró en la cama con una pierna a cada de mis costados y lentamente se quitó la franela dejando ver su precioso busto y se quitó el shortcito dejando ver unos lindos calzoncitos de puntitos blanco y rojo con un corazón en el medio que decía "I love you", se sentó sobre mi estómago y poco a poco se empezó a mover sobre mí, se estaba masturbando con mi piel se agachó un poco y me puso sus tetas al alcance de mi boca, acerqué mi boca y las besé, ella dejó escapar un pequeño gemido, las lamí con la punta de la lengua alrededor de su pezón y respondieron de inmediato poniéndose rígidos y erectos, los mordí suavemente jalándolos un poquito, noté que le dolió, pero había cerrado los ojos para sentir absolutamente todo dejando escapar un gritito lleno de placer y dolor aún tiempo, me pegué a esas tetas tan lindas por algunos minutos.

Empecé a sentir como se mojaba su calzoncito en mi estómago, ella se retiró un poco y corriéndose hacia atrás se montó sobre mi pene que ya estaba totalmente erecto y se empezó a mover atrás y adelante sobre él sin quitarse su braguita, era verdaderamente un poema, verla con los ojos cerrados, gimiendo y abriendo la boca cuando sentía las oleadas de placer recorrer su cuerpo, a mí me estaba poniendo al borde de la eyaculación, sin más ella se agachó corriéndose hacia atrás y me empezó a hacer una linda mamada como podía, lamiendo, besando, chupando mi glande, a veces introduciéndolo todo dentro de su boca, cuando yo ya no aguantaba la tomé de la cabeza y la apreté contra mí, ella tenía mi polla dentro de la boca y eyaculé dentro de ella, fue hermoso sentir vaciarme dentro de ella, Paula se resistió de momento, pero después sentí como empezaba a chupar todo lo que había corrido por mi pene, se estaba comiendo todo mi semen, me limpió y se acostó sobre mí y con una cara de puta que no podía con ella.

Me recriminó como lo haría una mamá a un bebé: - eres un niño malo, te he dicho que sin manos y veme ahora me he tenido que tomar toda tu leche, te voy a dar un castigo y sin darme tiempo a reaccionar se sentó sobre mi cara y me dijo: -hazme correr y entre más rápido mejor, si no te vas a ahogar y empecé a chupar su coñito y su culito con gran avidez estaba totalmente húmeda su vagina, sabía simplemente deliciosa, no tardó mucho en correrse y vaciar sobre mi cara gran cantidad de sus jugos que tomé lo que pude a lengüetazos, se dejó caer a un lado en la cama y con una gran sonrisa en sus labios me dijo: - Que bueno eres para esto, jamás pensé que se sintiera así de rico.

Me recosté a su lado y la empecé a acariciar, ella solo respondía con gemidos y sus ojos cerrados, sonriendo cada vez que algo le ocasionaba cosquillas, no tardé ni cinco minutos mi verga quería más de esta niña, Paula estaba recostada de lado dándome la espalda, y ni tardo ni perezoso empecé a recorrer con mi glande la rayita de su culo, ella se sorprendió un poco y quiso incorporarse, pero la sujeté del hombro y la hice acostarse nuevamente, seguí haciendo esto un rato más y ella empezó a hacer su colita hacia atrás para sentirme más dentro de sus nalgas varias veces mi glande choco contra sus labios superiores y su ano, con mi mano sujeté la pierna que estaba sin apoyar en la cama y se la levanté, mis piernas arrimaron la pierna apoyada en la cama hacia delante y sin más preámbulos puse mi verga en la entrada de su vagina.

Ella arqueó su espalda para hacerme más accesible la entrada a su sexo y lentamente empecé a penetrarla, poco a poco sintiendo las paredes de la vagina de esta niña que se me hacía deliciosa, estrecha, caliente y la empecé a bombear, suave y rítmica, después más y más rápido estaba como ido, solo pensaba en cogérmela y ella gemía, gritaba, me decía cosas que no entendía, me salí de ella y la puse en cuatro y la volví a penetrar por el coñito, era delicioso ver ese culo al aire y penetrando esa conchita que destilaba jugos como loca no aguanté más y me vine dentro de ella , le avisé, pero ella no me dijo nada solo se apretó contra mí, no quería que se la sacara, antes de que ella reaccionara, me agaché y empecé a lamer su ano ella empezó a decir: - por ahí no, no quiero por ahí, me da asco, en mi calentura le dije: - no te preocupes lo voy a hacer con mucho cuidado, lo vas a disfrutar, ella no hizo más, seguí lamiendo su culito, la empecé a penetrar con un dedo, seguía lamiendo y mordiendo sus nalgas, con otra mano acariciaba su clítoris para que no se enfriara la situación.

Cuando pude meter tres de mis dedos me puse detrás de ella y empecé a penetrarle poco a poco, al principio ella quería evitar que lo hiciera, pero segundos después se dejó hacer, mi verga fue despareciendo poco a poco en su colita, hasta que estuvo totalmente dentro de ella, se la saqué y escupiendo dentro de su culo y poniendo más saliva en mi verga se la ensarté de una vez, ella gritó de dolor, pero no se movió, y empecé a moverme dentro de ella, poco a poco, hasta que mis movimientos se hacían por demás alocados y fuertes muy fuertes, ella gimoteaba y lloraba, pero me decía: - ¡me duele cabrón!, ¡me estás haciendo daño hijo de puta!, pero no la saques que te mato.

Eso me calentaba aún más, y más duro le daba, cuando sentía que me venía otra vez la tumbé en la cama y yo sobre ella, se la clavé hasta donde sus nalgas me lo permitían y me vine dentro de su cola, me quedé en shock sobre ella, ninguno de los dos nos movíamos, cuando mi verga estaba ya casi totalmente flácida se la saqué del culo (me encanta ese sonido como de descorchado) y me acosté junto a ella, dormimos un rato, después nos metimos a bañar e hicimos algunas cosas más.

Jorge mi amigo llegó ya tarde casi al mismo tiempo que su madre, Paula y yo estábamos viendo televisión en la sala, ella sentada en el suelo y yo en el sillón tomando una cerveza, esa tarde terminó como cualquier otra cotorreando con mi cuate y su hermana, pero de vez en cuando los tallones y las agarradas de verga, cola no faltaron, fue el comienzo de una buena relación con mi vecinita, que dicho sea de paso aunque tiene novio sigue regresando a que le de lo suyo, pues como dice ella "mi chico solo calienta el agua, pero no se baña, ven mi vida a darte un buen regaderazo".
WEBCAMS EN DIRECTO - REALIZA TUS DESEOS MÁS CALIENTES.-

Videochatas - Chicas guarras en Vivo