Deje de ser una puta virgen

Soy Ana y tengo 22 años y os voy a contar lo que me está sucediendo. Pero antes os voy a situar un poco. Hace como dos años pintaron el local donde trabajo y entre los pintores había un hombre de unos 55 años el cual me miraba siempre con cara lasciva y me desnudaba con la mirada, a mi siempre me ha gustado fantasear con hombres mayores y imaginar que entregaba mi virginidad a un hombre experto.

A lo largo de estos dos años a este hombre lo he seguido viendo siempre solo por las calles de mi ciudad y por las noches me masturbaba pensando en él. Una de las noches que volvía de marcha, me lo encontré en un banco sentado justo por donde yo tenia que pasar. Yo pasé con mi cabeza bien alta y deprisa, pero al pasar delante de él, se levantó y me cogió del brazo y me dijo:

-¡Hola guapa! ¿Sabes lo que te haría ahora mismo?, follarte como una perra-

Yo me quedé quieta y sin moverme y de pronto le dije:

-¿Y a que esperas?-.

Él me miró sorprendido y me dijo sabía que eras fácil pero no tanto.- Me llevó a su casa y al pasar se sentó en un sofá que había y me dijo a que esperas desnúdate, yo lo hice y despacio me quité una a una las prendas, me miraba deseoso y con un whisky en la mano. Me quedé ante él totalmente desnuda, él se levantó y se acercó, nos mirábamos a los ojos, así te quería ver- me pasó el vaso frío por un pezón y este se puso duro al instante.

-Vaya melones, no los imaginaba así y esos pezones-mientras decía eso me los tocaba, me estaba excitando y él lo notaba.

-Te gusta, verdad, se te nota, eres más puta de lo que yo creía- se desabrochó el pantalón y me dijo arrodíllate yo le hice caso, me dijo que le mirara a los ojos, me pasó su polla por toda mi cara, abre la boca, que tengo un regalito para ti- yo nunca había visto una polla en vivo, abrí la boca y me la metí entera.

-Chupa, chupa, puta- yo empecé a metérmela y sacarla con la boca.-así guapa, así, que bien la mamas, eres una puta-.

En menos de 5 minutos se corrió en mi boca, yo no quería tragármelo pero él me agarró fuerte la cabeza bébetelo todo, zorra, veras como te gusta, si no te vas a arrepentir como tires algo- yo así lo hice al terminar me dijo: ve al baño y límpiate, te doy cinco minutos-.

Así hice y al volver lo vi desnudo y en el sofá.

-Ven aquí a llegado el momento -Soy virgen -¿De verdad? -Quien lo diría, ven aquí.

Me puse delante de él, ahora ponte de rodillas en el sofá y abre bien las piernas, aquí encima de mi- así me puse.

-Muy bien, mi putita, ahora tu solita te la vas a meter, a tu ritmo, no dirás que no soy considerado- yo cogí su pene y lo empecé a meterlo y a estremecerme -Así zorra, ves como si te gusta- Hubo un momento en el que me dolía duele¡¡ya por favor- -No guapa, todavía no- me cogió de los hombros y me dijo -¡Ahora si¡- al mismo tiempo que me bajaba de golpe. ay¡¡, ay¡¡ -ya guapa¡ ahora muévete-

A mi el dolor me desapareció y empecé a moverme como loca, cabalgándolo, mis tetas botaban cada vez más deprisa.

-Ah¡¡ cuanto he deseado esto, gracias¡¡- le dije -Esto solo es el principio, ahora eres mía, y te tendré cuando yo te quiera, a que si?? -Si, si, si ahaaaaaaaaaaa! Ahhhhhhhhhhhh!- yo seguía como loca botando encima de él.

-como botas zorra, esto va a ser el principio, ya veras.

Tuve como tres orgasmos, el primero el más impresionante.

-Me corro, aaaahhhhhhhhhh! -Y yo, ¡toma mi putita! ¡Toma la leche de tu papito!

Cuando acabamos acordamos en que esto se volvería a repetir, pero eso ya es otra historia.