Mi primera vez en el trabajo

Hola, espero les agrade lo que les voy a contar, actualmente tengo 34 años soy casado, y siempre he sabido de mi tendencia bisexual, por lo que he tenido algunos roces ricos por ambos lados sexuales. No estoy de mal ver soy alto 1.83 cuerpo grande y grueso peso 90 Kg. Y mi mejor atributo siempre han sido mis nalgas grandes y redondas. Siempre he sido un exhibicionista y voyerista y me encanta usar tangas de hilo cosa que mi esposa no sabe.

Después terminar mi carrera y hacer algunos méritos por moverme y consolidarme en empresas internacionales, logré enfilarme en una armadora de carros importante en el país y a nivel mundial. Era un sueño hecho realidad a mis 24 años, un trabajo envidiado por muchas personas pero al fin era ya mío este trabajo.

Al pasar todos y cada uno de los filtros tuve la oportunidad de conocer a quien sería mi jefe directo y a quien tendría que dar cuentas del trabajo, él un colombiano de 50 años, corpulento de 1.84 con unos 90 Kg., bien puestos en su cuerpo. Mi primera impresión al verlo fue de agrado ya que siempre he tenido fijación por los hombres mayores y más cuando son corpulentos y canosos. La plática fue agradable y concisa, llegamos a una conversación ya más relajada al final de la entrevista de cosas triviales como pasatiempos y de más cosas vanas como el golf cosa que le agradó a mi posible jefe ya que él era un empedernido jugador del golf, a lo que mi instinto me dijo que el trabajo sería mío.

Una vez terminada la entrevista al salir por mi descuido tiré mis papeles que traía en mano a lo que tuve que agacharme de manera flexible y dejar ver mi grande trasero, cosa que de momento me apenó pero una mirada penetrante me hizo voltear y ver la cara de lujuria de mi jefe que se deleitaba con mi trasero, me disculpé por el incidente cosa que él no tomó importancia más sin embargo noté que algo se abultaba en su pantalón mientras seguía yo agachado recogiendo mis cosas, esto me puso muy caliente pensando que podría pasar algo si el trabajo fuera mío.

Al día siguiente de mi entrevista personalmente me habló mi nuevo jefe dándome la bienvenida a la empresa y que ocupaba ya establecer calendario de trabajo y demás pormenores para empezar a trabajar lo antes posible, cosa que me puso muy contento y a la vez muy caliente de pensar que podía suceder algo.

Al día siguiente me desvivía por saber que pasaría y que me pondría de ropa para poder calentar a mi nuevo jefe y poder hacer algo rico, solo la idea me calentaba y me paraba las nalgas para recibir un poco de atención en mis nalgas. Decidí ese primer día ponerme un traje gris que hacía ver mis nalgas más grandes de lo normal y era presa de las miradas de los demás cosa que cuando entré a la oficina de mi nuevo jefe, se deleitó sin más no decir nada.

Los días pasaron y ya era hora de salir a visitar clientes alrededor de toda la república cosa que pensé que haría yo solo, y mi grata sorpresa fue que el mismo jefe me acompañaría a ver y presentarme a los clientes ya cautivos y a visitar a los nuevos. De entrada él con una mirada muy extraña pero muy perturbadora me comentó que la empresa estaba en rescisión de gastos y que era muy normal que los gerentes y ejecutivos jr viajaran juntos y se alojaran en un mismo cuarto, obviamente con 2 camas una para cada quien, cosa que no le di importancia, más sin embargo si me puso a mil.

En nuestro primer viaje no sabia que llevar ni que ponerme ya que era el primer viaje juntos de más de 6 horas de vuelo y sin saber que platicar ni que decir, el nervio me agarró en el viaje y solo atiné a relajarme y contestar lo que me preguntara, para mi suerte la plática fue más amena de lo que esperaba, él me platicó que era colombiano y que tenía más de 15 años en USA y que ahí había entrado a la compañía la que lo movió años después aquí a México.

Me platicó de su adolescencia alocada y de cuando iba a la playa y de cómo le gustaba tomar el sol a lo que hubo un momento que solo asentó recordar que le gustaba tomar el sol desnudo cosa que sin pensar una palabra comenté lo mismo y asenté que era algo que yo hacía muy regularmente cuando estaba en la playa, ya que vivía muy cerca de ella. A lo que en un impulso me comentó que en nuestros próximos viajes deberíamos tomar un poco de sol y dispersar el trabajo cuando llegáramos a nuestro destino, palabras que fueron deleite para mis oídos.

Ya en la ciudad a la que íbamos conocimos a los clientes, conversamos con ellos en su empresa y de ahí partimos a una amena comida que después se convirtió en una tremenda borrachera de mi jefe y de nuestros clientes.

Eran ya como las 8 de la noche y decidieron por fin dar por terminada la comida y partir cada quien a su lado cosa que yo tendría que regresar al hotel junto con mi jefe un poco pasado de copas, el viaje de regreso al hotel fue toda una odisea ya que entre abrazos y deteniéndose para que no se cayera sentí muchas veces sus manos en mis nalgas muy sugestivamente hasta que llegamos al hotel y al entrar yo primero al cuarto y tomarlo de los brazos me tomó de la cintura y de mis nalgas a lo que por su peso y estatura tuve que aguantar, lo que esto ocasionó una frase que fue el principio de muchas cosas, No te importa que te agarre de la cintura y de tus nalgas al fin y al cabo tienes mucha y muy buenas, wow era lo más rico que había empezado a oír esa tarde.

Me pidió que para que se le bajara la borrachera lo ayudara a meterse a la regadera con ropa cosa que dije que no estaba bien que podía ayudarlo a desvestir y meterlo a bañar, fue la oportunidad más grande que tuve para saber si podía o no hacer algo con mi nuevo jefe.

Empecé a desvestirlo quitándole la corbata, la camisa y una camisa interior que marcaba un gran pecho lleno de vellos tal como me gustan, lo senté en la cama le quite los zapatos, los calcetines y como pude le quité el pantalón dejándolo en un bóxer negro que marcaba unas piernas muy gruesas y fornidas y entre las piernas un paquete a medio parar, fue oportuno para mi darle algunas pasadas y ver cual era su reacción y mi sorpresa fue que entre más pasaba la mano más habría las piernas cosa que me excitó a mil.

No quiso que le quitara el bóxer según él por pena y lo metí al baño, y abrí la regadera y lo dejé a que se bañara solo, yo pues con la excitación que traía me salí del baño porque sentía que me explotaría la verga y mis nalgas buscaban ya una verga, no había cerrado aun la puerta cuando escucho que se cayó algo y entro presuroso y solo había tumbado todas las toallas y los shampoo, a lo que me metí y me mojé un poco, recogí las toallas y me quité los zapatos, calcetines y camisa para poder recoger lo demás a lo que me dijo por que no te quitas la ropa y me ayudas a bañar, no me dijo más de 2 veces cuando ya me estaba quitando mi pantalón y dejándolo en el suelo, mi idea en un principio fue solo dejarme los calzones ajustados negros que traía.

Cuando entré a la regadera vi como sus ojos se abrían y buscaban ver mis nalgas ya que había olvidado que me había puesto una tanga de hilo negra que resaltaba mis nalgas, en cuestión de segundos la sangre me subió a la cabeza por la vergüenza pero bueno ya estaba dentro de la regadera y no creo que haya sido tema de conversación de él con sus amigos, bueno eso pensaba.

Ya estando ahí, tomé el jabón y lo empecé a bañar a lo que con su balbuceo y ya su muy bajada borrachera me pidió que le quitara el bóxer cosa que accedí, al bajarlo pues tuve que agacharme para recogerlo del piso el bóxer dejándole ver lo marcado de mi tanga en mis nalgas, cosa que según él por no caerse se tomó de mi cintura, al subir ya para incorporarme, veo a la altura de mi boca una verga muy pero muy gruesa y muy cabezona, erecta y divinamente rosita que me pedía que la tomara por sorpresa.

Como pude me aguanté y solo rocé con mi cachete su gran verga a lo que él muy sinvergüenza tiró todo al piso con su idea de que yo estuviera abajo, esta vez me puse en cuclillas y empecé a recoger todo cosa que su verga me quedaba exactamente en mi boca, a lo que sin pensar en un descuido se abalanzó y me puso su verga en mi boca cosa que no resistí y metí y empecé a mamársela como nunca.

Él empezó a gemir y a contonearse y diciendo que era la mejor mamada que le habían dado, a lo que yo gustoso seguí dando más rico, hasta que tomó mis hombros y apretó dándome a entender que se vendría en cuestión de segundos, cosa que así fue por que fueron los chorros de mecos más largos y continuos que he visto, no dejaba de venirse, y yo no dejaba de mamar.

El apurado se enjuagó y se salió del baño ya muy compuesto y sin borrachera jajá jajá, yo me di la oportunidad de enjuagarme todos los mecos que había dejado en mi boca, en mi pecho y en mis piernas, quité mi tanga y me bañé de lo más tranquilo, Salí del baño y él ya se había dormido, a lo que me dio oportunidad de terminar de bañarme y ponerme un bóxer de licra blanco ajustado para dormir.

Más tarde yo ya casi dormido noto una mano en mis nalgas y siento como me empiezan a bajar mi bóxer a lo que me despierto asustado de momento y solo escucho una voz aguardentosa que me dice, ahora si déjame aprovechar lo que hace rato no pude hacer, wow, era mi jefe otra vez que quería más de esto, cosa que solo paré un poco más mis nalgas para que pudiera comerse mi hoyo, cosa que hizo exquisitamente, sentí como su lengua entraba en mi hoyo y un dedo grande y grueso se fue asentando poco a poco y a dar vueltas dentro de mi culito y a ponerme muy caliente.

Le pedí que me diera por que ya estaba muy caliente cosa que no lo pensó dos veces, me agarró de la cintura y me hizo levantar más las nalgas y con un solo movimiento me metió toda su verga en cuestión de segundos tenía una verga de no más de 21 cms en mi culo dándome recio y pegándome con sus huevos en los míos.

No sé cuantas veces me vine junto con él porque no dejaba de darme duro, terminando esto en una última embestida que me dejó caer una cantidad de mecos dentro de mi hoyo que escurría por mis piernas, a lo que exhaustos nos tendimos en la cama cayendo profundamente dormidos.

Lo que sigue en la mañana se los contaré en otra ocasión.

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