El sueño que no te conté

Estoy despertándome poco a poco, tomando consciencia de mí, de mi desnudez y mi erección, dándome cuenta, poco a poco, que la culpa es tuya, pues te estás esmerando con la mamada con la que me estás dando los buenos días, no necesito abrir los ojos para saber que eres tú, no preguntes por qué, pero lo sé, no necesito abrir los ojos, ni pienso hacerlo, voy disfrutarla cuanto pueda, voy a saborear todas tus caricias, todas tus lamidas y chupadas que tan bien sabes darme…

Mmmm… no puedo estar mucho tiempo sin tocarte, bajo mis manos poco a poco, todo lo que me permite mi posición, un poco ladeada, toco tu pelo, suave, muy agradable de tocar y de enredar los dedos en el, voy acariciando poco a poco tu nuca, tu cuello, tu cara, y repaso el contorno de tus labios que tan esperada labor están haciendo… toco tus hombros, y sigo bajando, ya no me queda mucho margen más para moverme, pero con un poco de esfuerzo consigo llegar a tus pechos, suaves y duros, me encantan, son del tamaño justo para poder disfrutar de ellos pues me caben en la mano… y sé que en la boca también… mmmmm… me muero por disfrutar de ellos, noto que tus pezones están también duros, aunque todo mejorará, ya me encargaré yo…

De momento sigo disfrutando de ti y de tus habilidades… mmmmm… sabes muy bien lo que te haces y me estás llevando al séptimo cielo, pero no quiero acabar tan pronto, esta es la mía y voy a disfrutarlo… a disfrutarte… no necesito abrir los ojos para nada pues conozco tu cuerpo mejor que el mío, así que te cojo suavemente y te pongo a mi altura… ahora voy a jugar yo… empiezo por el cuello, acariciándote con mis labios y dándote chupones cariñosos, no quiero dejar marcas… voy acercándome a tus orejas, a tus lóbulos, los cuales mordisqueo y chupo a placer… recorro otra vez tu cuello, esta vez en sentido descendente… ya sabes dónde voy… mmm… me coloco entre tus pechos… ¿cuál será el primero en recibirme?…

Recorro tus pechos con mi lengua, trazando círculos, lentamente y haciéndote sufrir, dejándolos mojaditos por mi saliva… ahora cambio suavemente y noto como tus pezones se levantan desafiantes… me gusta… mientras te acaricio con mis manos los pechos, mi boca se dedica a tus pezones, mojándolos y mordisqueándolos con suavidad… para que notes mis colmillos… mmm… me encanta que se pongan tan duros… mmmmm… estoy disfrutando mucho y sé que tú también, pues ya se te han empezado a escapar esos gemidos que tanto me ponen… sigo bajando lentamente, hasta tu ombligo, con ese piercing que tanto me gusta, jugueteo con mi lengua con él, como si fuera un pezón o un clítoris… anticipando lo que después vendrá… tú lo sabes… y estás anhelante de ello…

Sigo bajando, y me llevo una grata sorpresa, pues mi lengua nota poco pelo, pues te has depilado como sabes que me gusta, así que abro los ojos por primera vez, esto no quiero perdérmelo por nada, me encanta que te lo dejes peladito entero, con sólo un poco de pelo, en línea recta, en el pubis… mmmmm… tengo que contenerme para no empezar a comerte como un loco… pero esto quiero que lo disfrutemos… mmm… tu lunarcito, que normalmente está escondido por el pelo, ahora llama mi atención, juego con él, haciéndote la espera aún más larga… sigo bajando lentamente, tus labios están cerrados aún, pero la humedad que ha empezado a escurrir hacia tu culo te delata…

Voy a hacerte sufrir a un más, echo mi aliento sobre tu coño, poco a poco me acerco, hasta estar a milímetros de tus labios, entonces te echo mi aliento caliente, siento y veo como te encoges por la sensación y me encanta, no puedo resistirme más y empiezo a pasar la lengua por tus labios…ahora eres tú quien se roza conmigo, cada vez más fuerte, buscando desesperadamente ese orgasmo que está muy cerca… yo sigo con mi labor, mis dedos cada vez más rápidos y mi lengua también… por fin estallas y me bañas la cara de flujo, quiero bebérmelo todo y no dejar nada, una gota traviesa se escapa deslizándose hasta tu culo y voy tras ella, lamiendo… tú te tensas otra vez… tranquila… esto no ha terminado… mi polla está en pie de guerra y te reclama, tú lo sabes y haces que me coloque a tu altura, entre tus piernas, la coges y la sopesas, como calibrando su tamaño una vez más, y te rozas con ella hasta que la colocas en la entrada de tu hambriento y mojado coño… mmm… que sensación…

Voy empujando suavemente, notando como entra centímetro a centímetro, hasta que choco contra tu pubis, iniciamos entonces el movimiento de caderas lentamente primero, notando como entra y sale, notando como tú empiezas a apretármela con los músculos de tu coño como si quisieras exprimírmela, el ritmo se va haciendo cada vez más rápido, las respiraciones cada vez más jadeantes, no pierdo la oportunidad de disfrutar de tu pechos mientras te penetro una y otra vez, mmm… te siento a punto de correrte… cada vez se mueven nuestras caderas más rápido, buscando ese orgasmo que está por llegar, pero antes, cambio la posición, haciéndote sufrir un poco más, te dejo encima de mí, cabalgándome como una amazona, me encanta verte así, puedo ver como tu coño se come una y otra vez mi polla, puedo ver como tus pechos suben y bajan al ritmo de las embestidas y, ahora que tengo las manos libres, dedicarme a ellos, sobándolos, rozando tus erectos pezones con la palma de mis manos, apretándolos suavemente.

Puedo ver tu cara de vicio, deseando correrte, te echas hacia delante para que tu clítoris roce contra mi pubis… ahora si noto como te llega, como me aprietas cada vez más y como empieza un gemido, bajito al principio que va subiendo de volumen conforme te llega el orgasmo, por fin empiezas a correrte, bañándome enteros los huevos con tu flujos… mmm… me encanta, tus espasmos hacen que cada vez me introduzca más dentro de ti y cada vez me aprietes más, vas a ordeñarme, yo también empiezo a sentir que voy a correrme, siento que cada vez se me pone más dura, siento como llega el orgasmo y cada vez intento penetrarte más adentro, como si quisiera meterme por completo dentro de ti… ya no puedo aguantar más y me corro dentro de ti, llenándote, uniendo mis flujos a los tuyos… mmmmm…

Poco a poco dejamos de mover las caderas… no queremos que termine nunca esta sensación… me salgo de ti, dejándote la sensación de quedarte vacía… te das cuenta de que no se me ha bajado la erección y me miras como sorprendida, aunque no es la primera vez que pasa… aún tengo muchas ganas de seguir jugando contigo… te doy la vuelta, dejándote boca abajo en la cama, con las piernas abiertas… me acerco hasta tu coño y veo como escurre nuestro flujo…

Me pone muchísimo verte sin pelo, verte toda mojada, no puedo resistir empezar otra vez a lamerte, desde tu clítoris hasta el culo… mmmmm… estás sabrosa, sabes a ti y a mí… te tensas cuando paso la lengua por tu culo, ese agujero prohibido… tranquila… solo hago lo que te gusta… cuando te tengo bien mojadita por entero, me coloco detrás tuyo y paso mi polla rozando suavemente por todo lo que he chupado anteriormente.

Rozo con ella tu clítoris, tus labios, rojos y mojados, sigo subiendo rozándote el agujero prohibido y te vuelves a tensar… tranquila, solo juego… hago esto una y otra vez, cada vez vas poniéndote más ansiosa, más jadeante, quieres que te la meta ya, sin espera, pero me gusta hacerte esperar… comienzo a masturbarte… disfruto al sentir como respondes a mis caricias… no espero más y comienzo a penetrar ese lugarcito oscuro… mmm, que bien se siente y que apretadito… voy sintiendo como me va llegando el orgasmo, hasta el punto que siento que me corro una vez más… profundo, dentro de ti…

Tú también te corres, tus gemidos suben de volumen… si… nos corremos al unísono, largamente, y nos dejamos caer en la cama con los últimos espasmos de nuestros orgasmos… mmm… me coloco a tu altura y te abrazo por detrás tuyo… mi polla, todavía hinchada, pero ya no tan dura queda entre nosotros, entre los cachetes de tu culo… mmmmm… nos acariciamos y nos dormimos poco a poco… abro los ojos… estoy despierto y solo… todo ha sido un sueño, muy vivido, pero un sueño…